Categoría: Bienestar consciente

  • 01 de Diciembre: El mes para volver a nosotros mismos

    Hoy es 1 de diciembre.
    Y no sé a ti, pero a mí siempre me sorprende lo rápido que llega este mes… como si el año se hubiera ido escapando entre los dedos mientras intentábamos sostener nuestras rutinas, nuestros sueños, nuestras lágrimas y nuestros logros silenciosos.

    Diciembre tiene algo especial:
    no solo marca el final del calendario, también nos invita —casi nos obliga— a hacer una pausa y mirarnos con honestidad.

    No para juzgarnos.
    No para castigarnos.
    Sino para acompañarnos.

    Un balance que va más allá de las metas

    Antes de correr a escribir propósitos para el 2026, diciembre nos regala un espacio para hacer tres balances esenciales:

    1. El estado físico

    ¿Cómo llego a diciembre?
    ¿Mi cuerpo está cansado, agradecido, tenso, fuerte, adolorido?
    A veces pedirnos “más” no es la respuesta; a veces el cuerpo nos está pidiendo parar, respirar, dormir, sanar.

    1. El estado emocional

    ¿Qué emociones dominaron este año?
    ¿Cuáles quiero llevar conmigo y cuáles ya cumplieron su ciclo?
    No todo lo que sentimos nos define, pero sí nos guía.

    1. El estado financiero

    No desde la culpa, sino desde la claridad.
    ¿En qué gasté energía y dinero?
    ¿Dónde necesito límites?
    ¿Dónde puedo ser más suave y estratégica conmigo misma?


    Un ritual para cerrar el año con sentido

    Te comparto un ejercicio sencillo pero poderoso. Puedes hacerlo en tu cuaderno, en una hoja suelta, en tu tablet o en donde tu alma se sienta cómoda.

    ✨ 1. Escribe lo mejor del año

    No importa si fueron cosas grandes o pequeñas.
    A veces “lo mejor del año” es haber seguido adelante en días que nadie vio.

    Guía rápida:

    3 momentos que te hicieron sonreír.

    2 cosas que aprendiste de ti misma.

    1 logro que quizás minimizaste, pero merece celebrarse.

    ✨ 2. Suelta lo que pesa, duele o frena

    Esto no es escribir para recordar, sino escribir para liberar.
    Ponlo en palabras:

    ¿Qué te arrastró hacia abajo?

    ¿Qué ya no quieres cargar al 2026?

    ¿Qué te quitó tiempo, paz o energía?

    Si quieres, al final puedes romper esa hoja o guardarla como recordatorio de tu valentía.

    ✨ 3. Escribe tus propósitos para el 2026

    Pero no desde la presión… sino desde la intención.

    Algunas preguntas que ayudan:

    ¿Qué quiero sentir el próximo año?

    ¿Qué hábitos necesito cultivar para acompañarme mejor?

    ¿Qué meta financiera me dará tranquilidad?

    ¿Qué sueño quiero intentar, aunque me dé miedo?


    Diciembre no es para correr. Es para volver a ti.

    Este mes puede ser ruidoso, rápido, lleno de pendientes y expectativas ajenas…
    Pero tú puedes elegir un espacio pequeño —aunque sea un ratito al día— para escucharte.

    Para agradecerte.
    Para perdonarte.
    Para reconocer lo mucho que avanzaste, incluso cuando creías que estabas estancada.

    Que este 1 de diciembre sea el inicio de un cierre de año consciente, suave y honesto.
    Y que el 2026 nos encuentre con la mirada clara, el corazón liviano y las manos dispuestas a crear lo que merecemos.

    Con cariño,
    Giu