Soy Giu, un alma que aprendió a levantarse entre las tormentas y a descubrir que dentro de cada herida también habita la semilla de la luz.
Mi camino no ha sido lineal: está hecho de caídas, aprendizajes y renacimientos. Durante mucho tiempo me sentí perdida, pero descubrí que incluso en los momentos más oscuros, la vida siempre ofrece una nueva oportunidad de florecer.
Hoy abrazo mi historia con amor y gratitud. Cada cicatriz me recuerda que la resiliencia no es fuerza rígida, sino la capacidad de suavizarse, de volver a confiar, de creer de nuevo en la belleza de existir.
Este espacio nace de ese viaje interior: aquí comparto no solo lo que hago, sino lo que soy. Mi intención es que, al leerme, sientas compañía en tus propios procesos, alivio en medio de la incertidumbre, y la certeza de que nunca estás sola en tu búsqueda.
Creo profundamente que sanar no significa olvidar, sino transformar. Y que cada paso, por pequeño que parezca, tiene un valor inmenso.
Si estás aquí, no es casualidad. Quizás nuestras historias se crucen porque tenemos algo que recordarnos mutuamente: que la vida merece ser vivida con esperanza, ternura y valentía.
Bienvenida a este refugio.
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